Cipriani y la Comisión de la Verdad
Por: Ricardo Sifuentes
Más allá de lamentar, estupefactos, cómo nuestra clase política ha ignorado olímpicamente durante los últimos años la precisa radiografía de nuestra sociedad contenida en el Informe Final de la Comisión de la Verdad, en esta ocasión usaremos dicho Informe para rememorar a un "querido" personaje: Juan Luis Cipriani Thorne.
En tiempos en los que la PUCP se ve atacada diariamente por este connotado representante de lo más patético del "pasapiolismo" de la dictadura fujimorista, vale la pena recordar alguna de sus perlas y transmitirlas a las nuevas generaciones. A continuación, citamos sólo algunos extractos textuales del Informe Final de la CVR, a la vez que recomendamos la lectura completa del capítulo 3.3.1. La Iglesia Católica:
Sobre la pena de muerte:
Mons. Cipriani manifestó en su homilía del 27 de julio por Fiestas Patrias que la postura de la Iglesia de Ayacucho acerca de la pena de muerte era clara y transparente: «No podemos permitir que por el miedo, temor y cobardía de unos cuantos el país no apruebe la pena de muerte (...). No podemos temblar de miedo. El mundo cambia día a día y no a favor de los cobardes. Nos encontramos en una época de firmeza, claridad y hombría" (p. 417 Informe Final CVR)
En contra de los Derechos Humanos y sus defensores:
A comienzos de los años 90 el nuevo obispo de Ayacucho y luego arzobispo de Lima Mons. Juan Luis Cipriani expresa una posición distinta de la de la mayoría de los obispos, agentes pastorales y laicos. En marzo de 1991, Mons. Cipriani escribe sobre los derechos humanos lo siguiente:
Mientras no afirmemos con claridad que los ‘derechos humanos no son unos valores absolutos intocables, sino que están permanentemente sometidos a los límites que les señalen unos ‘deberes humanos’, es imposible afrontar con eficiencia los males que padecemos, especialmente la inmoralidad en las funciones públicas y el terrorismo. Digámoslo de forma sintética: la mayoría de instituciones llamadas de ‘Defensa de los Derechos Humanos’ son tapaderas de rabo de movimientos políticos, casi siempre de tipo marxista y maoísta» (Cipriani 1991a).
He salido al frente de los pobres y de los que han masacrado en esta ciudad. Y durante ese trajín no he visto a los de la Coordinadora de Derechos Humanos, esa cojudez (p. 419 Informe Final CVR) entrevista de Caretas del 14/4/94
A diario desaparecían personas en Ayacucho en esos años, era un problema muy grave, así como las torturas y los asesinatos, pero Mons. Cipriani nunca cuestionó las violaciones de los derechos humanos que cometían las fuerzas del orden, por el contrario, sostuvo constante y tajantemente que: «No se puede decir que el Perú es un lugar donde no se respetan los derechos humanos». Sin embargo, reconoció «la existencia de dos o tres situaciones aisladas de las que se está haciendo escarnio» (EC 20.1.94). Por eso criticaba permanentemente los informes de organismos internacionales como una intromisión en el país. En la puerta del arzobispado, una pizarra decía: «No se aceptan reclamos sobre Derechos Humanos» (p.426 Informe Final CVR)
Defendiendo al grupo Colina y apoyando su amnistía:
Ante las protestas frente al asesinato del profesor y estudiantes de La Cantuta, Mons. Cipriani sostuvo, en su homilía por el día del Ejército, que «El caso La Cantuta está siendo utilizado políticamente y bajo el pretexto de la defensa de los derechos humanos se está dando el último intento de atropellar la libertad del pueblo peruano. Esa libertad que ya la hemos consolidado todavía encuentra pequeñas voces de peruanos que no tienen cariño a su pueblo y siguen creando dudas acerca de la integridad moral del ejército y las autoridades que gobiernan el país. Y esas dudas son una traición a la patria (p.417 Informe Final CVR)
Mons. Cipriani respaldó la ley de amnistía como una decisión política apropiada para lograr la paz interna «porque es necesario perdonar para alcanzar la reconciliación»; y añadió que «las organizaciones pro derechos humanos convierten la coyuntura en un circo político», que «no se debe manipular el dolor de los familiares del caso La Cantuta como bandera para molestar al pueblo y organizar marchas de protesta» (p.419 Informe Final CVR)
Complicidad con la dictadura fujimorista:
Al mismo tiempo, su cercanía a Fujimori se hacía cada vez mayor, acompañándolo en actos oficiales, por ejemplo, bendijo en Cuzco el nuevo avión presidencial (Ex 4.12.95). En agosto de 1996 criticó duramente las denuncias y acusaciones contra «personajes públicos», refiriéndose a las hechas contra Montesinos y otros, pidiendo que Indecopi y la Defensoría del Pueblo intervengan para velar por la veracidad de las publicaciones, sin atentar contra la libertad de prensa (p.419 Informe Final CVR)
Links recomendados:
Conclusiones Generales - Informe Final CVR
Capítulo 3.3 La Iglesia Católica y las Iglesias Evangélicas
El Cardenal Cipriani y la CVR - Alberto Valencia Cárdenas